viernes, 10 de mayo de 2013

Sr. Najela

Ojos cerrados, recuerdos, un camuflaje sutil para alguien que yo conocía, a quien veía todos los días. Su aparición, espontanea, natural, me hizo la tarde.

Vienen solo ideas sueltas, borrosas, de un pasado que por momentos me abordan sin permiso, me sacan una sonrisa y me recuerdan a ese personaje al que nunca logre descifrar.

¿Como le llamas a alguien que tiene la facilidad de arrebatarte una sonrisa sin permiso? Casi robandola, casi a la fuerza, como si supiera que necesitas reír. ¿Qué haces cuando sabes que alguien te observa muy de cerca? ¿Cuando alguien de tu entorno cercano se ah tomado la atribución de desarmarte, de penetrar tu caparazón?
Sin permisos, sin ni siquiera una disculpa de por medio el Sr. Najela ya había ingresado a mi mundo, ya me estaba observando de cerquita, hasta sabia con exactitud el color de mi lápiz labial. (¿Es que quizá yo se lo había impregnado a la fuerza?) Era, por ese entonces, el admirador secreto, el amor platónico que yo jugaba a no reconocer. ¿Porque? No lo se, pero ese juego me gustaba, me envolvía en una espiral de fantasías que mucha falta le hacia a mi monótona vida, Era el ingrediente que me hacia falta. Alexandra y su admirador secreto, Alexandra y ese misterioso personaje que me perseguía en el trabajo, que se metía en las conversaciones mas intimas, que me encontraba en donde sea (y en ese entonces no había GPS) el personaje, que, a fin de cuentas, ya conocía bien. 


¿Y yo?, pues yo le seguía el juego, danzando al mismo compás  él buscando y yo escondiendo, yo corriendo y él ya en el punto de llegada, la verdad es que ese juego me gustaba, aunque me asustaba que ese "alguien" ya estuviera pasando los limites de la privacidad, pero aun así  mis impulsos, mi ego, y yo, por un largo tiempo le seguimos el juego.

Pero como todo juego, siempre acaba, y esta la parte en que o bien pierdes o bien ganas. Y a ambos (creo) nos toco perder, porque eso de fingir que no sabia quien era no duro mucho, porque tanto tiempo observándome le llego a adormecer el cuerpo, a entorpecer los músculos y el Sr. Najela, humano al fin, se dio cuenta, de tanto observar, que yo ya no tenia remedio, y que si alguien no paraba, saldríamos malheridos... Y así (y con algunos detalles más que no quiero recordar ahora) el Sr. Najela se fue, desapareció de mi vida, tomo su rumbo, o al menos eso quiero creer, me imagino a ese personaje en un futuro feliz, dedicándole el tiempo a alguien que si le supo corresponder, que si lo pudo encontrar... No me imagino al Sr. Najela escondido, aunque por algún lugar de mi mente creo que aun esta observándome y la simple idea me hace sonreír y eso se que lo haría feliz. 

Sr. Najela, aunque pasen los años usted aun me hace sonreír.




P.d: Este post, viene auspiciado por esta canción y todos los buenos recuerdos que trajo a mi mente :D


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