martes, 16 de agosto de 2016

Entonces.

Otra vez estoy aquí, como siempre y para variar escribiendo lo que no voy a decir ¿Porque? Porque seria una gran idiotez. Eso me pasa por pensar que… Olvídalo. Ya ni lo quiero decir.
Solo recordé que día es hoy, solo recordé todo lo que no se cumple, recordé todo lo que se jodió, recordé todo lo que perdí, lo que “gane” y lo que dolió, recordé mi nariz en tu cuello y ese aroma que cuando solo seas un recuerdo podre describir, recordé nuestras películas, series, nuestras frases, todas las fechas, los intentos, las fallas, y nuestra vida que felizmente tiene varias partes que parecen películas (la tina, regresar borrachos a un hotel, y a otro, y a otro, hacerte el amor a la fuerza, y tantas cosas mas) recordé la comida, extraño los burguer bites, recordé quien eras y a quien vi, recordé quien era, y el desastre que ahora soy, recordé las fechas, las calles, las salas de cine.
Entonces… Digamos que te recordé, recordar es bonito, y mas porque hoy vi los últimos capítulos de esa serie en la que somos Claire y Phil, y llore, llore delante de alguien a quien yo se que odias, sin vergüenza, sin culpas, llore porque recordé, esencialmente, esa vida que se nos fue, e inmediatamente también recordé que recordarte, llamarte, pensarte, hablarte, o siquiera asomarme a ver tu vida no es vivir.
Y ahora vuelvo a mi zona de confort, tratando de quitar de mi cabeza que hubieras dicho si marcaba tu numero, si te decía esas cosas que... Olvídalo. Ya ni lo quiero decir.
Publicado en Tumblr el 15 de Marzo.

domingo, 14 de agosto de 2016

Ya es momento de volver.

Espero que esta inspiración que tengo ahora no se corte, de verdad espero seguir en esto porque necesito ocupar tiempo, mucho mucho tiempo.

Y con este post, oficialmente regreso al Blog, quiero quedarme, que la procrastinacion no me arrastre de nuevo (prendan una velita por mi)

¿Han visto Nymphomaniac? Esa escena en la que la chica esta tirada en el callejón, golpeada, y en la que todos creemos que esta muerta, es así exactamente como me sentí yo, y es por eso exactamente que regreso a escribir aquí. Pocos son quienes me conocen y conocen este blog, ahora tratare de que muchos sean quienes me conozcan y conozcan esas historias que iré contando y por las cuales ya pase, sin pena y sin gloria, pero victoriosa al fin. Lo bueno del tiempo pasado es que nos da perspectiva para poder contar historias, amoldarlas y plasmarlas para ustedes, con un poquito de fantasía, y otra pisquita de ese amor romántico que solo vive en nuestras cabezas, cada cierto tiempo iré poniendo un poquito de mi para ustedes.

Volvamos pues a esa parte en la que me encontraba tirada en un callejón. Obviamente esto no es literal, pero es así como represento la forma en que el caprichoso amor, y mis ganas de querer (generalmente a quien no debo) me tienen a veces.

Yo creo que el amor se ha empecinado a darme puñetazos en el estomago repetidas veces, me quita el aliento y en esta ocasión yo ya no se como ponerme de pie, me quita las ganas de creer con cada golpe, junto con mi respiración y mi confianza, siento que poquito a poquito algo de mi se va, siento que pierdo toda mi esencia, y termino desperdiciando años y años de mis esfuerzos por ser mejor. En conclusión: nunca el amor me había dolido tanto, tan derrepente.

Si hoy me quedo a escribir en casa, es porque ya no tengo las fuerzas suficientes para quitarme el pijama y enfrentar al mundo, de a ratos hasta siento que mis amigos ya no son mi respaldo, mi familia ya no es mi puerto seguro, y que tristemente me eh perdido de nuevo, de nuevo deje de ser yo, de nuevo el gris, el dolor, de nuevo las mañanas, la monotonía, y el dolor de cuerpo, y de alma.

¿Porque el amor me destroza así? ¿Porque las riendas las pierdo tan rápido? Algunas personas me dicen que no es normal, otras que es parte de mi signo, de mi manera de ser, yo ya no se, estoy perdida, muy perdida en esto, por momentos regresa a mi la lucidez y se que tengo que armarme de nuevo, de a pocos, yo solita, como ya aprendí, porque aunque cada cierto tiempo caigo, eh aprendido a ponerme de pie a una velocidad sorprendente, se voy a estar bien, y me digo que voy a salir de esta, con o sin, pero saldré, ya veremos que pasa después, las cosas no se resuelven tan rápido, y para una impaciente como yo ese es el peor problema, esa espera que no termina, esa espera que ni los 8 relojes que tengo van a hacer que pase mas rápido, la espera, es siempre mi enemigo mortal, es quien me sujeta cuando el amor decide golpear, es quien me deja muda, quien me paraliza, siempre la espera es la que me nubla y no me deja pensar, en pocas palabras, esperar me quita la objetividad.

Y como no quería quedar de nuevo como una desequilibrada empece a retomar esto que me gusta tanto, se que no tengo mil seguidores, ni que soy la mejor redactora del mundo, sin embargo no me rindo porque por ahí alguien esta leyendo esto, por que llegaron aquí entre las casualidades de la vida o porque, efectivamente, les gusta esto que les dejo aquí. Ademas espero sean mi compañía por el tiempo que haga falta, aunque confieso me gustaría hacer de este Blog un habito y no perder las cosas bonitas que aun guardo por aquí, algunos amigos me han dado permiso para contar un poco de ellos, voy a abusar de su confianza un poquito y también dejare sus historias desde la perspectiva de su amiga la de las eternas novelas en la vida real.

Ah regresado Alexandra, la chica de las pijamas eternas, de los ojos rojos, la que no tiene ganas de moverse de la cama y sin embargo esa Alexandra solo planea quedarse dentro de estas lineas, porque quien soy en la vida real, a punta de tanto caerse y lastimarse, a punta de tanto puñete ya aprendió a resistir y va por ahí, tratando día a día de ser feliz. Este espacio personal, lo abro solo para dejar las tristezas, y en un futuro no tan largo (espero) las alegrías también. A los de siempre, gracias por animarme a seguir y a los que nunca estuvieron aquí, sean bienvenidos.

Las Luces del Arbol

Tenia que hacerlo, era cuestión de vital importancia llegar a la hora dispuesta, no dejaría que nada arruine esa fecha. 
Recuerdo que era la primera vez que cocinaba algo tan elaborado, aunque sabia que con unas brochetas o algo para el microondas seria suficiente, me prepare a consciencia, practique algunos días antes para prevenir fallas e hice que todo fuera perfecto. Asado, humildemente diré que quedo majestuoso, delicioso, yanoya, puré de manzana (para recordar a mi viejita) ensalada de fideos y arroz.
Ademas había una barrera, el lugar en donde estábamos, su casa, no tenia ni una sola decoración, era su lugar, lo sabia, pero quería hacerlo diferente, quería que al menos una vez dejara de ser el Grinch de la Navidad así que tuve que regresar a casa y quitar las luces de mi propio árbol, mi familia me jodería, pero ese mal rato lo dejaba para otro día. 
Confieso que puse todo mi esfuerzo pues un año antes sus palabras me partieron el corazón. En ese momento aun no habíamos logrado nada, ni siquiera sabíamos el rumbo que tomarían las cosas meses después. La conversación la recuerdo casi a la perfección:
-¡Feliz navidad!- le dije con todo el entusiasmo que podía transmitir por celular. 
-Gracias - me dijo.
-¿Que tienes?
-Nada, no me gusta la navidad, no me gusta pasarla aquí, no me siento cómodo. - era esa voz que me desarmaba, la que hizo que me uniera a el y tirara la llave por la espalda y no mirara nunca hacia atrás.
-¿Y no puedes hacer otra cosa?
-Creo que mas tarde saldré con unos amigos, pero no se, no tengo ganas de nada.
-Te prometo algo ¿quieres? - creo que fue en ese momento en el que me jodí por completo.
-Dime - dijo el, usando su voz de gato meloso (la que me gusta mas)
-El otro año, si me permites seguir en tu vida, te cocino algo rico, cenamos, y vamos por ron, terminaremos bailando borrachos en la calle, o haciendo el amor como si se acabara el mundo al día siguiente.


Su risa (¡que risa!) sello esa promesa que tiempo después pude cumplir, ya no recuerdo ni siquiera en que momento nos dormimos, pero si recuerdo sus caricias, y las luces que nos acompañaron hasta el día en que todo se termino. 
Publicado en Tumblr el 15 de Febrero

miércoles, 10 de agosto de 2016

Viento

Jugaban a no conocerse, a pesar de haber cruzado miradas en noches desenfrenadas de alcohol y ruido, jugaban a no encontrarse haciendo muecas tontas mientras le daban la espalda a la realidad, y en realidad habían estado siempre tan cerca que cuando llego el final no podían imaginar el mar de recuerdos que vendría después.
El día era nublado y de un calor insoportable, ella llego con todo un discurso premeditado pero era imposible concentrarse si se perdía en sus besos, en esas caricias que había sabido encontrar debajo de la muralla que ella construyo, pero tenia que soltarlo, no se iría de esa casa sin decirlo… Y lo dijo, pero esa parte aun no se como escribirla, no puedo hablar algo que se ah vuelto una realidad latente… Y el viento del atardecer me lo recordara, hasta que cierre la herida, esa que sabemos no es imposible de sanar, pero que cuando esta, duele como si fuera de ese modo.
Te voy a extrañar estúpido.
Publicado en Tumblr el 25 de Enero