domingo, 14 de agosto de 2016

Las Luces del Arbol

Tenia que hacerlo, era cuestión de vital importancia llegar a la hora dispuesta, no dejaría que nada arruine esa fecha. 
Recuerdo que era la primera vez que cocinaba algo tan elaborado, aunque sabia que con unas brochetas o algo para el microondas seria suficiente, me prepare a consciencia, practique algunos días antes para prevenir fallas e hice que todo fuera perfecto. Asado, humildemente diré que quedo majestuoso, delicioso, yanoya, puré de manzana (para recordar a mi viejita) ensalada de fideos y arroz.
Ademas había una barrera, el lugar en donde estábamos, su casa, no tenia ni una sola decoración, era su lugar, lo sabia, pero quería hacerlo diferente, quería que al menos una vez dejara de ser el Grinch de la Navidad así que tuve que regresar a casa y quitar las luces de mi propio árbol, mi familia me jodería, pero ese mal rato lo dejaba para otro día. 
Confieso que puse todo mi esfuerzo pues un año antes sus palabras me partieron el corazón. En ese momento aun no habíamos logrado nada, ni siquiera sabíamos el rumbo que tomarían las cosas meses después. La conversación la recuerdo casi a la perfección:
-¡Feliz navidad!- le dije con todo el entusiasmo que podía transmitir por celular. 
-Gracias - me dijo.
-¿Que tienes?
-Nada, no me gusta la navidad, no me gusta pasarla aquí, no me siento cómodo. - era esa voz que me desarmaba, la que hizo que me uniera a el y tirara la llave por la espalda y no mirara nunca hacia atrás.
-¿Y no puedes hacer otra cosa?
-Creo que mas tarde saldré con unos amigos, pero no se, no tengo ganas de nada.
-Te prometo algo ¿quieres? - creo que fue en ese momento en el que me jodí por completo.
-Dime - dijo el, usando su voz de gato meloso (la que me gusta mas)
-El otro año, si me permites seguir en tu vida, te cocino algo rico, cenamos, y vamos por ron, terminaremos bailando borrachos en la calle, o haciendo el amor como si se acabara el mundo al día siguiente.


Su risa (¡que risa!) sello esa promesa que tiempo después pude cumplir, ya no recuerdo ni siquiera en que momento nos dormimos, pero si recuerdo sus caricias, y las luces que nos acompañaron hasta el día en que todo se termino. 
Publicado en Tumblr el 15 de Febrero

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