domingo, 9 de octubre de 2016

Mi caramelo...

-¡Que linda eres! - me decía. Y mi corazón saltaba de alegría al oír eso, y sin embargo instantes después, pensaba que algún día, si la suerte estaba de mi lado, si las cartas del destino jugaban una buena partida, el solo pensaría y se lamentaría al darse cuenta lo linda que fui, y que no estoy, que no estaré, que cada día me fui apagando por tanta alegría desperdiciada en mi corazón.

P.d; Canciones bonitas que dedicas y que no se toman la molestia de escuchar.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario